Cómo la analítica de datos, la gestión estratégica y el bienestar están transformando las carreras profesionales en el deporte
Durante los últimos años, la industria deportiva ha experimentado una transformación profunda. El deporte ha dejado de entenderse únicamente desde una perspectiva competitiva para consolidarse como un sector empresarial global, impulsado por la analítica de datos, la gestión estratégica y una visión integral del rendimiento.
Hoy, clubes, federaciones, centros deportivos, eventos, startups y marcas vinculadas al deporte operan con estructuras organizativas comparables a las de cualquier empresa, donde la planificación estratégica, la gestión de proyectos, el control presupuestario y la toma de decisiones basada en datos son elementos centrales.
Este cambio responde a factores como la digitalización del sector, el crecimiento de la inversión privada, la internacionalización del deporte y la necesidad de optimizar no solo el rendimiento deportivo, sino también el rendimiento organizacional y económico.
En este contexto, la industria deportiva demanda un nuevo perfil profesional: profesionales capaces de interpretar datos, entender el negocio del deporte y aportar una visión estratégica a largo plazo. Un perfil híbrido que combina conocimiento deportivo, analítica, gestión y competencias transversales, y que está redefiniendo las oportunidades laborales en el sector.
La industria deportiva como ecosistema empresarial
Visión estratégica: pensar el deporte como negocio
El valor de la analítica y los datos en la toma de decisiones
Del rendimiento deportivo al rendimiento organizacional
Competencias clave del nuevo profesional del deporte
Nuevas oportunidades profesionales en un sector en evolución
Formación especializada para liderar esta transformación
Comprender la industria deportiva como un ecosistema empresarial es el primer paso para entender por qué los perfiles profesionales que demanda el sector han cambiado —y por qué hoy se valora cada vez más la combinación de conocimiento deportivo, visión estratégica y capacidad analítica.
El mercado global de sports analytics superó los 4.400 millones de dólares en 2024 y se espera que alcance más de 14.000 millones en 2030, con una tasa de crecimiento anual superior al 20%.Por su parte, el mercado de nutrición deportiva moverá más de 138.000 millones de dólares en 2033, consolidándose como uno de los pilares económicos del sector.
Pensar el deporte como negocio no es una cuestión conceptual, es una realidad económica medible. La industria deportiva genera hoy ingresos a escala macro, comparables a los de sectores tradicionalmente empresariales como la tecnología, el turismo o el entretenimiento.
Según estimaciones del World Economic Forum y Oliver Wyman, la economía global del deporte alcanzará alrededor de 3,7 billones de dólares anuales hacia 2030, impulsada por derechos audiovisuales, patrocinios, eventos, fitness, salud, nutrición y servicios digitales. Esta cifra refleja el peso real del deporte como industria global, no como actividad complementaria.
Este volumen económico obliga a las organizaciones deportivas a operar con criterios empresariales: planificación estratégica, control financiero, gestión de proyectos, análisis de rentabilidad e indicadores de desempeño. La improvisación deja de ser una opción cuando están en juego inversiones millonarias, estructuras complejas y mercados altamente competitivos.
La visión estratégica permite:
Definir objetivos alineados con crecimiento y sostenibilidad.
Priorizar inversiones con impacto medible.
Coordinar áreas deportivas, financieras y operativas bajo una misma estrategia.
Tomar decisiones basadas en datos económicos y de rendimiento, no en intuiciones.
Por eso, el perfil profesional que demanda hoy la industria deportiva es capaz de leer el negocio detrás del deporte, entender su lógica económica y aportar una visión estratégica orientada a resultados. Esa capacidad marca la diferencia entre organizaciones que operan por inercia y aquellas que construyen proyectos sólidos y sostenibles a largo plazo.
La importancia de la analítica y los datos en el deporte no es solo una tendencia: está respaldada por cifras claras de mercado. El sector de sports analytics —es decir, soluciones tecnológicas y de datos aplicadas al rendimiento y la gestión deportiva— alcanzó un valor estimado de 4.470 millones de dólares en 2024 y se proyecta que supere los 14.480 millones de dólares en 2030, creciendo a un ritmo anual compuesto superior al 20 % durante ese periodo.
Este mercado de analítica deportiva está impulsado por la necesidad de:
Los clubes profesionales, organizaciones deportivas y empresas tecnológicas ya están invirtiendo en herramientas avanzadas de big data, inteligencia artificial y machine learning específicamente para:
Dado que este segmento del mercado está creciendo a tasas de dos dígitos, los profesionales que dominan la analítica aplicada al deporte se están convirtiendo en perfiles muy demandados, tanto en áreas de alto rendimiento como en gestión estratégica.
Incorporar este tipo de habilidades no solo diferencia a un profesional en el mercado laboral, sino que responde a la realidad económica actual: los datos ya no son complemento, sino un pilar central de la toma de decisiones en el deporte.
Las organizaciones deportivas que integran salud, nutrición y bienestar en sus estrategias alcanzan resultados medibles en rendimiento y eficiencia.
Una métrica clara: el mercado global de nutrición deportiva, impulsado por hábitos de consumo relacionados con rendimiento y bienestar, superará los 138.000 millones de dólares en 2033. Esta cifra no solo refleja consumo: implica servicios, consultoría, tecnología nutricional aplicada, suplementos, educación y pensamiento profesionalizado sobre salud en el deporte. (Grand View Research).
La falta de actividad física genera un coste económico global estimado en más de 27.000 millones de dólares anuales. Frente a este impacto, la inversión en analítica, prevención y estrategias de bienestar se convierte en una decisión estratégica. El rendimiento sostenible pasa por integrar salud, nutrición y datos en la gestión deportiva.
Esa dimensión económica está directamente relacionada con una demanda real de perfiles que sepan interpretar datos fisiológicos, adaptar planes de nutrición basados en evidencia y conectar este enfoque con resultados deportivos o de bienestar. No es un área del “área de apoyo”: es central.
Metodologías que integran nutrición, descanso, recuperación y entrenamiento están demostrando mejoras en:
Reducción de lesiones: estudios muestran que planes nutricionales personalizados pueden disminuir lesiones musculares hasta un 20–30% en ciertos grupos deportivos (dados clínicos y de rendimiento).
Optimización de rendimiento: equipos que usan métricas de recuperación y analítica nutricional optimizan cargas de entrenamiento y consiguen mejoras de rendimiento en torno a 5–15% en periodos de temporada (datos de estudios de rendimiento profesional).
Bienestar general: organizaciones que promueven estrategias integrales de bienestar registran mayor adherencia de sus atletas / empleados, menor burnout y mejores métricas de retención.
El resultado es que la nutrición y el bienestar dejan de ser “complementos” y pasan a ser componentes estratégicos de la gestión del rendimiento.
Dicho de otra forma: no basta con preparar físicamente a un atleta; hoy las organizaciones deportivas buscan talento capaz de:
integrar variables fisiológicas con datos
optimizar estrategias de nutrición y descanso
interpretar métricas para minimizar riesgos y maximizar resultados
Ese perfil cruza deporte, ciencia y negocio: una mezcla única que responde a necesidades reales del sector.
La transformación del sector deportivo hacia un enfoque estratégico y analítico ya se refleja en las competencias que más demandan los empleadores. Los perfiles que combinan habilidades técnicas con visión transversal están creciendo en oportunidades y, en muchos casos, en remuneración.
Según fuentes de orientación profesional y empleo, algunas de las competencias más valoradas en el sector deportivo son:
Análisis y gestión de datos (especialmente en áreas de rendimiento y estrategia).
Conocimientos de nutrición y fisiología aplicada para diseñar planes de bienestar y rendimiento.
Habilidades de comunicación y liderazgo, clave para coordinar equipos multidisciplinares.
Capacidad tecnológica en herramientas de analítica y gestión de datos deportivos.
Además, roles como analista de datos deportivos muestran un crecimiento sostenido en demanda laboral. Por ejemplo, en mercados como el estadounidense:
El crecimiento proyectado del empleo en análisis deportivo puede superar el 13 % en la próxima década, más rápido que el promedio para otros trabajos relacionados con el deporte.
El salario medio para especialistas en sports analytics ronda entre 100.000 y 125.000 USD en Estados Unidos, lo que indica una alta valoración profesional y económica del dominio de datos.
Esta convergencia entre demanda laboral y competencias apunta a un perfil híbrido que combina:
Tecnologías de datos
Comprensión del rendimiento y la nutrición
Capacidad estratégica
Comunicación y liderazgo
Este conjunto de habilidades es el que hoy distingue a los profesionales más buscados del sector y explica por qué la formación especializada en áreas como analítica, gestión y nutrición deportiva genera oportunidades reales.
Este gráfico muestra cómo las competencias en analítica de datos, gestión estratégica, nutrición deportiva y comunicación/leadership se alinean con los roles más demandados en el sector. Las organizaciones buscan perfiles capaces de cruzar conocimiento técnico, visión estratégica y habilidades humanas para generar impacto real en rendimiento y negocio.
Los profesionales más demandados en deporte no solo “saben de deporte”; saben de datos, de estrategia, de gestión y de personas. Esta combinación de competencias explica por qué los roles emergentes requieren formación especializada —y por qué programas como los vuestros están alineados con las necesidades del mercado real.
La evolución del deporte hacia modelos más estratégicos, analíticos y orientados al bienestar está generando nuevas oportunidades profesionales que van mucho más allá de los roles tradicionales.
Algunos datos lo confirman:
El empleo en perfiles relacionados con análisis de datos crecerá alrededor de un 23 % hasta 2032, muy por encima de la media de otros sectores (U.S. Bureau of Labor Statistics).
Los roles vinculados a gestión de proyectos presentan un crecimiento estimado del 15 % en la próxima década, impulsados por la profesionalización de organizaciones, eventos y estructuras deportivas (Project Management Institute).
En el ámbito de la nutrición y el bienestar, los perfiles especializados crecerán entre un 7 % y un 10 %, con una demanda creciente en clubes, centros deportivos, empresas de salud y wellness corporativo (BLS / Grand View Research).
Estas cifras se traducen en salidas profesionales concretas, como:
Analista de datos deportivos
Performance manager
Gestor de proyectos deportivos
Especialista en nutrición deportiva y bienestar
Consultor en rendimiento y salud aplicada
Además, muchos de estos roles comparten una característica clave: no pertenecen a un único departamento, sino que operan de forma transversal entre áreas deportivas, técnicas, de negocio y de personas.
El resultado es un mercado laboral que valora cada vez más a los profesionales capaces de:
interpretar datos y métricas de rendimiento,
gestionar proyectos complejos en entornos deportivos,
integrar salud, nutrición y bienestar en la toma de decisiones,
y aportar una visión estratégica orientada a resultados.
Este escenario explica por qué el sector no solo está creciendo, sino redefiniendo qué perfiles necesita para sostener ese crecimiento a largo plazo.
La transformación del sector deportivo no solo está redefiniendo los perfiles profesionales que se demandan, también está cambiando cómo y qué se necesita aprender para acceder a esas oportunidades.
Los datos, la gestión estratégica y el bienestar aplicado al rendimiento no se adquieren únicamente con experiencia práctica. Requieren formación especializada, actualizada y conectada con la realidad del mercado. Especialmente en un sector donde conviven tecnología, negocio y salud, la improvisación formativa deja de ser suficiente.
Hoy, los profesionales que quieren evolucionar en la industria deportiva buscan programas que:
integren analítica y toma de decisiones basada en datos,
aporten visión estratégica y capacidad de gestión de proyectos,
y comprendan el rendimiento y el bienestar desde un enfoque integral.
Responder a esta necesidad es clave para cerrar la brecha entre lo que el sector demanda y el talento disponible. Por eso, desde EUDE Business School se ha impulsado una nueva área de estudio centrada en Deporte y Nutrición, alineada con la evolución real del mercado profesional.
Esta área se articula a través de programas 100 % online que responden a perfiles y salidas profesionales concretas:
Máster en Big Data y Analítica para el Alto Rendimiento Deportivo, orientado a la toma de decisiones estratégicas a partir de datos.
Máster en Gestión y Dirección de Proyectos Deportivos, enfocado en liderazgo, planificación y profesionalización de organizaciones deportivas.
Máster en Nutrición, Rendimiento Deportivo y Bienestar Integral, centrado en salud, rendimiento sostenible y bienestar aplicado.
Más que una ampliación académica, esta propuesta responde a una realidad clara: el deporte necesita profesionales formados para interpretar datos, gestionar proyectos complejos y entender el rendimiento desde una perspectiva integral.
La formación especializada se convierte así en un elemento clave para quienes buscan no solo trabajar en el sector deportivo, sino crecer profesionalmente dentro de él.
El deporte atraviesa una etapa de transformación profunda. La analítica, la gestión estratégica y el bienestar ya no son áreas complementarias, sino palancas centrales de rendimiento y sostenibilidad en una industria que opera a escala global.
Este cambio está redefiniendo los perfiles profesionales que el sector necesita y, al mismo tiempo, el tipo de formación que marca la diferencia. Entender el negocio del deporte, interpretar datos con criterio y aplicar una visión integral del rendimiento se han convertido en competencias clave para evolucionar profesionalmente.
Anticiparse a esta realidad, formarse con propósito y conectar conocimiento con práctica es lo que permite a los profesionales no solo adaptarse, sino liderar el cambio dentro de la industria deportiva.
Porque el futuro del deporte no depende únicamente del talento en el campo, sino de las decisiones que se toman fuera de él.
Este 28 de febrero hemos impartido en EUDE Business School y en colaboración con un gran profesional y antiguo alumno de la escuela una sesión muy interesante y útil para aprender cómo diseñar de forma exitosa un Balanced Scorecard.
Dentro de las actividades organizadas desde el área de Dirección y Estrategia de EUDE Business School, este lunes 28 de febrero hemos impartido un webinar de la mano de Christian Chávez, Gerente de Administración y Finanzas en Mega Hidráulica, bajo el título Diseño de Balanced Scorecard.
Christian Chávez desempeña actualmente el cargo de Gerente de Administración y Finanzas en Mega Hidráulica, fue alumno de EUDE Business School, donde cursó el Máster en Comercio Internacional.
Es especialista en Gestión empresarial y planeamiento estratégico en think tank CAPITAL (Proyectos educativos) del cual es socio fundador. Y con más de 10 años ocupando puestos de Alta dirección en empresas de mayor prestigio en países de Perú, Ecuador y Chile.
Durante la sesión, Christian fue explicando los distintos pasos que se deben seguir para diseñar un Balanced Scorecard de manera exitosa. Los contenidos de la sesión se centraron en explicar:
Sin ninguna duda, fue una gran actividad dentro del amplio calendario de actividades que tenemos en EUDE. Desde nuestra institución, queremos dar las gracias a Christian Chávez por su profesionalidad y por compartir con todos los asistentes sus conocimientos y experiencias dentro del sector de los negocios. Esperamos que este haya sido solo el inicio de una estrecha relación de colaboración, y podamos contar con ella para futuras ocasiones.
Este 4 de junio los alumnos del PDDI de EUDE Business School han visitado el campus de formación de los trabajadores de Iberdrola. Tuvieron la oportunidad de conocer cómo se genera, transporta y distribuye la electricidad, así como el compromiso de la compañía con la sociedad y el medio ambiente.
Más de 50 alumnos del PDDI (Programa de Desarrollo Directivo Internacional) de EUDE Business School tuvieron la oportunidad de asistir, el pasado 4 de junio, a las instalaciones del campus de formación de trabajadores de Iberdrola. Fue una jornada muy diferente donde conocieron de primera mano cómo se genera la electricidad, y cuál es el compromiso que tiene la compañía con la sociedad, el medio ambiente, y la reducción del C02.
¿Qué es Iberdrola?
Es un grupo empresarial español con más de 170 años de historia, dedicado a la producción, distribución y comercialización de energía. Constituye una de las grandes empresas eléctricas a nivel internacional, y se sitúa a la cabeza del sector eólico mundial. Destacando por su trayectoria de crecimiento, expansión y anticipación a la necesidades energéticas de la sociedad.
Al inicio de la jornada, los alumnos asistieron a una charla introductoria donde se presentó los valores de la compañía, las diferentes fases en la producción de electricidad, los compromisos con el medio ambiente y la reducción del CO2. Además, accedieron a la página de La Red Eléctrica de España, y analizaron cómo se gestiona la producción y la demanda del consumo.
Después asistieron a un desayuno, en la cafetería del campus, y por grupos recibieron dos talleres muy técnicos sobre los trabajos y herramientas que utilizan para la obtención de electricidad a través de los distintos tipos de energía. Finalmente, se hizo especial hincapié en las labores medio ambientales y de sostenibilidad que lleva a cabo la compañía.
Desde EUDE Business School queremos agradecer a la multinacional Iberdrola por darnos la oportunidad de visitar su campus de formación, y conocer cuáles son los retos a los que hay que enfrentarse en la producción de electricidad y cómo funciona la compañía.
En 2001 se celebró en Madrid la primera edición de uno de los eventos deportivos más destacados del calendario internacional: el Mutua Madrid Open de Tenis. Desde entonces, todos los meses de mayo la ciudad de Madrid acoge un torneo caracterizado por apostar por la innovación, y que en su edición de 2018 albergó la primera edición del Foro Sport, Business & Management. El foro fue organizado por el csbm (Center for Spor Business Management), y en esta primera edición, la temática elegida para articular las diferentes ponencias que se celebraron fue la de abordar cómo la tecnología está incidiendo en la industria del deporte.
Como miembro del csbm, tuve la oportunidad de inaugurar este Foro impartiendo una ponencia en la que traté de enmarcar cuáles son los principales vectores de desarrollo en los que la tecnología está incidiendo, y me propongo a través de este artículo resaltar las principales ideas de dicha ponencia.
Es cierto que la asociación entre la tecnología y el deporte no supone ninguna novedad. Desde principios del siglo pasado, el deporte ha ido tecnificándose en una doble dirección: la mejora del rendimiento deportivo y el enriquecimiento de la experiencia para el espectador. Sin embargo, al igual que en otros muchos ámbitos, esta tecnificación se ha acelerado de forma espectacular en los últimos años. Hasta tal punto, que el crecimiento de las empresas que se dedican a la tecnología aplicada al deporte se ha multiplicado por 3 en los últimos años, alcanzando en 2017 una cifra de inversión de 1.000 millones de euros en tecnología deportiva. Como en otros muchos sectores de actividad, resulta evidente que la digitalización está actuando de auténtico catalizador.
¿Cuáles son los vectores en torno a los que se está canalizando toda esa inversión en el desarrollo de tecnología aplicada al deporte? Tradicionalmente la aplicación de la tecnología al deporte se ha articulado en torno a cuatro grandes pilares: al análisis y control del juego (persiguiendo una mejora del rendimiento deportivo); los medios audiovisuales; la búsqueda de alternativas de entretenimiento dentro de los estadios; y la mejora de la interacción con los aficionados. Y si bien es cierto que se han ido incorporando nuevos dispositivos y herramientas, estos cuatro vectores siguen marcando la senda del desarrollo tecnológico en el deporte en la era de la digitalización.
En el ámbito del análisis y control del juego, los sistemas de Tracking del rendimiento individual de los deportistas a través de tecnologías GPS y weareables, permiten a los equipos técnicos manejar al instante información precisa acerca del rendimiento de los deportistas, de forma que los entrenadores puedan utilizar toda esa información en su toma de decisiones. Pero además, cuando esa información se pone también a disposición de otros players del ecosistema del deporte de alta competición (como por ejemplo ligas y medios de comunicación), surgen otros ámbitos de aprovechamiento que están marcado el desarrollo de las retransmisiones televisivas por ejemplo.
Junto a estos sistemas de Tracking vinculados al rendimiento deportivo, la aplicación de soluciones tecnológicas como el “instant replay”, el “ojo de halcón”, o el propio sistema de videoarbitraje “VAR” que tanta repercusión e incidencia está teniendo en el desarrollo del Mundial de Fútbol de Rusia, son ejemplos de tecnologías que están teniendo una rápida implantación y un grado de aceptación bastante elevado, lo que está ayudando mucho a perder el miedo a innovar en la incorporación de tecnología en las competiciones deportivas.
Desde la perspectiva del espectador a escala global, el desarrollo de los medios de comunicación (y en particular de la televisión) ha provocado que el grado de penetración del deporte en los hábitos de consumo audiovisuales haya crecido exponencialmente. Esto ha sido así, en gran parte, gracias al desarrollo de la alta definición, y en este sentido, la irrupción de la televisión en 8K va a permitir retransmitir eventos deportivos con la máxima definición que es capaz de percibir el ojo humano, y será una de las innovaciones que marquen el consumo de deporte por televisión en el futuro.
Asimismo, la incorporación de efectos 3D en las retransmisiones deportivas ofrecen al espectador la posibilidad de acceder a contenidos que enriquezcan y mejoren la experiencia de ver un espectáculo deportivo desde el salón de casa. Y en los próximos años, veremos cómo la realidad virtual, la realidad aumentada y la realidad virtual holográfica van a permitir generar contenidos aún más impactantes, hasta el punto de que comienza a ser una preocupación muy seria entre las llamadas properties, cómo hacer que la asistencia al estadio en directo continúe manteniendo su atractivo.
De ahí que las entidades deportivas estén trabajando en el desarrollo de soluciones orientadas hacia la mejora de la experiencia del aficionado que asiste al estadio, incorporando para ello tecnologías muy diversas como la iluminación LED (imprescindible para poder hacer retransmisiones en 3D); los espectáculos de Videomapping; o la disponibilidad de soluciones de conectividad que faciliten la utilización de teléfonos móviles, así como el análisis de toda la información y datos generados en torno a un evento deportivo, de cara a desarrollar modelos predictivos que permitan anticiparse a las necesidades del espectador.
Estamos por tanto asistiendo a un momento crucial que anticipa la irrupción de alguna solución tecnológica que cambie para siempre la forma en que percibimos y disfrutamos del espectáculo del deporte. Igual que la irrupción de los smartphones supuso un hito en la evolución de la telefonía móvil, creo honestamente que estamos a las puertas de que surja esa innovación tecnológica que provoque ese “momento eureka” que en su día supusieron los smartphones y que rápidamente todo el mundo entendió y asumió que marcaría un antes y un después. La industria del deporte está detrás de ese “momento eureka” que seguro no tardará mucho en llegar…
Francisco Roca, Presidente del Consejo Asesor del csbm
El deporte ofrece el espectáculo más demandado por el consumidor en el inicio del siglo XXI. El contenido y la forma que los aficionados reclaman, ya sea en directo o a través de la televisión, está condicionada por las características de las infraestructuras de los estadios y de los pabellones deportivos. ¿Cuáles son las claves que deben reunir los estadios del futuro?
En el siglo pasado, la base de la construcción de los estadios estaba dirigida a garantizar la máxima seguridad y dentro de ella, ofrecer una comodidad suficiente para el espectador. Las infraestructuras estaban orientadas exclusivamente a la competición deportiva, que en la mayoría de los casos se mantenían inactivas durante largos períodos de tiempo. La evolución de las tecnologías, la concepción del entretenimiento, el aumento de la oferta de servicios al espectador, la mayor comodidad y el concepto mismo del espectáculo, han transformado la oferta clásica del deporte. Esta transformación está convirtiendo el deporte en un negocio de ocio y entretenimiento, que ha llevado a la necesidad de adecuar los estadios a las exigencias del mercado que demanda una mejor experiencia y entretenimiento en torno a los siguientes ejes: mayor comodidad y confortabilidad; aplicación de las nuevas tecnologías para vivir experiencias inéditas, incluyendo nuevos sistemas de iluminación; la utilización de conexiones interactivas; y una oferta complementaria de servicios y de espacios de ocio y entretenimiento.
Primera clave: la conectividad
Desde el punto de vista estratégico, el reto de mejora más inmediato es la conectividad. Es decir, la facilidad de conexión a Internet, de forma gratuita, fácil y segura, a contenidos y servicios. La facilidad de conexión se convierte en un elemento indispensable para ampliar la asistencia a un evento deportiva y ofrecerle una nueva experiencia. En este aspecto, los estadios presentan un amplio margen de desarrollo. El ejemplo nos lo ofrece la NBA, donde se estima que el 80% de los pabellones ofrecen al aficionado un tipo de conexión fácil. El cambio afecta a la capacidad de atraer a las nuevas generaciones, que piensan y viven en código internet.
Otra de las palancas que está vinculada a la conectividad tiene que ver con la “omnicanalidad”, es decir, la capacidad de ofrecer al espectador una experiencia más completa, llegando a través de diferentes canales on-line y off-line, aprovechando la gran penetración que han alcanzado los smartphones. El desarrollo de aplicaciones específicas, pretende crear un valor añadido a la experiencia del aficionado, al tiempo que incrementa las oportunidades de generar un mayor consumo. Estas aplicaciones ofrecen servicios tan diversos como la compra y venta de entradas, plataformas de e-commerce para facilitar la venta de merchandising y comida dentro del estadio, visualizar repeticiones de jugadas, acceder a estadísticas del partido en tiempo real, etc.
Segunda clave: la multifuncionalidad
Una de los principales problemas tradicionales de los estadios, están creados por las pocas alternativas de uso y explotación que ofrecen. Es habitual que tengan un uso muy escaso a lo largo del campeonato (un partido cada dos semanas), por lo que resulta esencial buscar la máxima multifuncionalidad, que evite el riesgo de convertirse en “elefantes blancos”.
Es necesario generar valor mediante la transformación de los estadios en edificios multiusos que permitan sacar provecho los 365 días del año, dando cabida a museos, oficinas, restaurantes, eventos o conciertos de grandes artistas. Los pabellones deportivos se adaptan a una multifuncionalidad, donde se puedan practicar más de un deporte, como es el caso del Palau Blaugrana, el Buesa Arena de Vitoria, el WiZink Center de Madrid o el Príncipe Felipe en Zaragoza. En todos ellos se ofrecen espectáculos de cuatro deportes: baloncesto, hockey, balonmano y fútbol sala, en sus versiones masculinas y femeninas.
Dentro de esta multifuncionalidad, también entra en juego el concepto de hospitality, que permite ofrecer un valor añadido al espectador mediante experiencias exclusivas y diferenciales, y da la posibilidad al club de obtener un mayor retorno económico. Habilitar espacios adecuados para la hospitality, favorece un mejor conocimiento del club, una mayor cercanía con los espectadores, y se convierten en una palanca fundamental para crear valor intangible y económico.
Una tendencia de aprovechamiento de los espacios que se está detectando, un tanto sorprendente, se refiere a la reactivación de las gradas de pie. En Alemania es usual ver este tipo de gradas ya que 10 de los 18 equipos de la Bundesliga tienen una grada de pie con capacidad para más de 5.000 personas. Taly como ha señalado la consultora KPMG en su informe “Making a Stand: The Case for New Terracing”, esta medida abarata los abonos y fomenta una mayor asistencia a los partidos.
Tercera clave: estadios emblemáticos
Desde hace algún tiempo, los estadios deportivos aspiran a convertirse en iconos arquitectónicos, que supongan un atractivo turístico y de especial interés para las ciudades. Los proyectos arquitectónicos que se proponen para los estadios del futuro, no solo pretenden generar espacios icónicos con proyección internacional, sino que además impulsan la eficiencia energética y la sostenibilidad medioambiental: el llamado “Green Concept, que tiene a su vez una triple dimensión: social, ambiental y económica.
En lo que a la esfera social se refiere, los proyectos buscan dinamizar determinadas zonas de las ciudades y facilitar la creación de nuevos espacios verdes para la ciudadanía o soluciones a la movilidad. El proyecto que el Real Madrid desarrollará para el nuevo Santiago Bernabéu, prevé la construcción de una ciudad logística bajo el estadio para reducir el tráfico de proveedores en la calle. En los planos ambiental y económico, cada vez es mayor el compromiso de la industria del deporte con la eficiencia energética, las energías renovables, el reciclaje, la conservación de agua, la utilización de productos químicos más seguros y una alimentación saludable.
El escenario en que se desarrolla cualquier evento deportivo es un elemento esencial en la configuración del producto final, lo que aconseja a los clubes plantearse dentro de sus prioridades, una reestructuración a fondo de sus instalaciones, la mayoría de ellos construidas en una realidad muy distinta. El Atlethic de Bilbao, el Atlético de Madrid, el Club Deportivo Español, han optado por construir nuevos estadios y otros, como el Real Madrid, el F.C. Barcelona o la Real Sociedad afrontan proyectos de remodelación integral. Unos y otros para adaptarlos a las necesidades del futuro.
Eduardo Gómez, CEO del csbm y Enrique Herrero, Director General Corporativo del csbm
A partir de los años 80, con los avances tecnológicos que se han conseguido en el ámbito de las telecomunicaciones, la industria del deporte comienza a experimentar un cambio trascendental que incide de manera definitiva en los modelos de negocio y de gestión de las entidades deportivas. Desde entonces, en paralelo al proceso de tecnificación y profesionalización de los deportistas, que superan retos impensables hasta hace pocos años, se produce un proceso acelerado de profesionalización en la gestión del deporte. Esta evolución ha llevado a generar un complejo ecosistema, que gira alrededor de numerosos stakeholders, agentes económicos e intereses institucionales y comerciales, que ponen en marcha un círculo virtuoso de creación de valor que se concretan en cifras muy relevantes: 3.500 millones de espectadores siguen los Juegos Olímpicos; más de 100 millones de personas vieron la última final de la Super-Bowl en directo; más de 7.600 millones de euros de valor añadido bruto, que un estudio de la consultora KPMG estima que aporta el fútbol a la economía española.
En el caso del fútbol, el centro de ese ecosistema lo forman los deportistas, los Clubes, las Competiciones nacionales e internacionales, las empresas suministradoras, los patrocinadores, las ciudades y los países organizadores, que son los protagonistas de esa gran industria que incorpora el mundo del fútbol. Ante esta realidad, se entiende mejor la necesidad de gestionar los clubes deportivos en general y los clubes de fútbol en particular, conforme a unos criterios de profesionalidad que se correspondan con los estándares exigidos en el mundo empresarial.
La profesionalidad de los clubes de fútbol y las diferencias que existen con los principios de gestión de una empresa, constituyeron el eje en torno al que se desarrolló una de las ponencias celebradas el pasado mes de abril, con motivo de la presentación del Máster en Sports Business Management de EUDE-csbm. En la ponencia, se pusieron en evidencia algunos de los principales errores que se cometen al gestionar una entidad deportiva como si fuera una empresa. Las principales conclusiones las exponemos en este artículo.
Sandalio Gómez, Presidente del csbm e Ignacio Urrutia, Consejo Académico del csbm