A principios del año 2020 la mayor parte de los gobiernos nacionales tomaron la decisión, a la luz de la aparición de la pandemia COVID-19, de confinar totalmente a la población durante un período de tiempo. Por ejemplo, España mantuvo el confinamiento total casi 4 meses (marzo-junio), mientras que algunos países latinoamericanos lo prolongaron algunos meses más. Y en 2021 la mayor parte de estos países mantienen restricciones importantes sin llegar a replicar dicha medida.
Desde entonces el mundo empresarial viene afrontando tres situaciones divergentes: algunas empresas mantuvieron la presencialidad, al ser esencial su aporte al funcionamiento de la economía (alimentación, servicios básicos, energía, telecomunicaciones, etc.); otras cerraron sus puertas, algunas de manera temporal, y otras, desgraciadamente, cesaron completamente sus actividades; y un tercer grupo mantuvo sus operaciones, pero con sus empleados desempeñando sus funciones desde sus hogares.
Lo que hasta marzo de 2020 era un 5% de trabajadores que ejercían sus funciones desde sus viviendas, de acuerdo a los datos aportados por el INE[i] , hoy representa un cambio de realidad brutal: aunque hayan cesado los confinamientos totales, se “….pronostica que en 2021 el 30% de los empleados en España ejercerá definitivamente el teletrabajo, mientras que el 38% de las organizaciones fomentará que se trabaje más desde casa ajustando el gasto TI para apoyarlo, y el 47% incluirá o ampliará el trabajo remoto en su política de Recursos Humanos. Las palancas de la evolución del nuevo puesto de trabajo son garantizar la continuidad de las operaciones de negocio, hacer más eficientes las operaciones y acompañar un proceso de evolución del puesto de trabajo que permita trabajar en remoto, y establecer todos los procesos para que una vez superado este periodo de confinamiento las organizaciones logren transformarse en organizaciones ágiles”[ii].
Y en estos meses muchos hemos hecho referencias a los buenos resultados obtenidos con estas decisiones, a la capacidad de resiliencia de los trabajadores, a los sacrificios impulsados desde las direcciones organizacionales y los responsables de áreas o departamentos para mantener comunicaciones fluidas, todo ello en aras de conservar y/o mejorar la misión empresarial.
Quizás deberíamos hacernos esta pregunta: ¿de verdad el 30% de los trabajadores quiere seguir teletrabajando, o el 38% de las empresas quiere mantener esta modalidad de gestión? Muchos especialistas en Gestión de Personas y Recursos Humanos plantean que las respuestas no son tan sencillas. En un webinar organizado por IFAES el pasado 22/01/2021, a propósito de la revolución digital y los cambios en la gestión de personas que implica la transformación digital de las empresas, se discutieron varios aspectos relacionados con este tema, a saber: a) cómo gestionar lo que hoy es una obligación para muchos trabajadores, cuando antes de marzo 2020 se lo consideraba un beneficio social que algunas de ellas poseían; b) el desarrollo de competencias y habilidades relevantes para el buen desempeño de las personas que se vieron obligadas en su momento a confinarse; c) la gestión social de los grupos y equipos ahora distanciados; d) las implicaciones legales derivadas del mantenimiento o no del teletrabajo en las empresas, habida cuenta que en muchos países se ha legislado de manera rápida y en momentos de crisis; d) los ajustes que deben hacerse en las organizaciones para adaptar su cultura a las nuevas realidades; e) cómo manejar la vuelta de las personas a las instalaciones físicas de las empresas.
A estas cuestiones se suma el hecho de que, durante el año 2020 y los primeros días del año 2021, muchas empresas continuaron contratando personal -sobre todo las del sector tecnológico-, y para ello se han visto obligadas -sus departamentos de RRHH o las consultoras especializadas- a digitalizar todos sus procesos de reclutamiento, selección e inducción de las personas a los nuevos puestos de trabajo. Y tal como lo señala José Luis Risco, director de RRHH de EY España, no habrá una vuelta a la normalidad anterior porque es imposible, sino más bien en muchas organizaciones va a plantearse la necesidad de gestionar un modelo híbrido que combine, para áreas y/o personas, la presencialidad y el teletrabajo, lo que obligará a introducir cambios tanto en los modelos de gestión como de evaluación del desempeño.
Y la última preocupación deriva de una nueva realidad respecto a las ofertas y demandas de puestos de trabajo: si se puede teletrabajar desde casa independientemente de dónde esté ubicada la empresa, y si una empresa ofrece mejores beneficios que otras, se va a generar una nueva modalidad de fuga de talentos: ciudadanos de un país que teletrabajan para empresas de otros países en virtud a las condiciones económico-laborales que ellos ofrecen. Como señala Méndez (2021), ”…según el Joint Research Center de la Comisión Europea, un 40% de los trabajadores europeos ha pasado a teletrabajar a tiempo completo como consecuencia de la pandemia, frente a solo el 15% antes del COVID. Llevar casi un año encerrados en casa tirando de Zoom se ha convertido en una pesadilla para unos, pero en una nueva y lucrativa oportunidad laboral para otros”[iii]. Y en España ya se está observando esta tendencia, que evidentemente perjudica a las organizacionales locales a la hora de atraer talento local.
En conclusión, a partir de dos decisiones -confinamiento y teletrabajo- tenemos delante todo un cuadro de nuevos problemas a resolver. De nada sirve hablar de ello si no pasamos a la acción, buscando soluciones creativas y adecuadas a esta nueva realidad. Ese es hoy nuestro reto como especialistas en Recursos Humanos.
Responsable Académico del Máster de RRHH en EUDE
La fórmula Agile es cada vez más utilizada en las grandes empresas para ser más “ligeras” y adaptarse de forma más rápida a la incertidumbre y los cambios inesperados.
En un entorno cambiante e incierto como el que estamos viviendo, es necesario que las empresas cuenten con recursos que les permitan adaptarse de forma rápida a las novedades. En este sentido, son cada vez más las organizaciones que utilizan el método Agile en sus procedimientos internos, lo que les permite desarrollar sus proyectos con más rapidez y flexibilidad de la que podría esperarse de una multinacional.
El origen de la metodología Agile data de principios de siglo, cuando 17 expertos en desarrollo de software en Estados Unidos firmaron un documento que proponía cambiar ciertas estructuras laborales en las grandes empresas, con el objetivo de poder adaptarse a los cambios y responder de una forma más rápida a los constantes retos del mercado. Desde entonces, son muchas las organizaciones que han ido aplicando estos procedimientos, entre las más conocidas se encuentran Amazon, Google o Microsoft.
Esta modalidad se basa en cuatro pilares fundamentales. El primero de ellos consiste en dejar de lado la documentación exhaustiva y realizar un trabajo más práctico, con un software especializado que permita hacerlo de la manera más efectiva posible. Por otro lado, la capacidad de respuesta ante las imprevistos también en su aspecto fundamental para triunfar con esta fórmula de trabajo.
Aunque, en determinadas ocasiones, para que este método funcione es necesario la participación activa del cliente. Su implicación en el desarrollo del proyecto es clave, por lo que mantenerle informado cada poco tiempo y escuchar sus propuestas es importante. Ya que si se avanza demasiado en el proyecto sin cortar con él podría ocasionar un exceso de horas corrigiendo errores, que podrían haberse evitado con anterioridad.
Ventajas del Agile en las Startups
La pandemia ha demostrado que las formas de trabajar basadas en el presencialismo y en las jerarquías se han quedado obsoletas. Desde EUDE Business School os proponemos con nuestro programa de MBA formarte en una de las mejores escuelas de negocios de habla hispana, a través del cual podrás adquirir los conocimientos y herramientas necesarias para liderar grupos y desarrollar las técnicas más innovadoras.
El Customer Experience Management es una nueva tendencia del marketing que tiene como objetivo gestionar las experiencias de los clientes para conseguir una mayor fidelización con la marca. El consumidor es, hoy en día, mucho más exigente que antes. Crear una experiencia satisfactoria es clave, ya que a través de Internet y las redes sociales se puede influir en la decisión de compra de otros usuarios.
Ofrecer una excelente experiencia al cliente comienza por poner al cliente en el centro, convertirlo en prioridad y eso es muy importante para cualquier empresa. Cuanta mejor experiencia tengan los clientes, más valoraciones positivas repetidas recibirá el negocio y más se reducirá la fricción de las quejas y devoluciones de los clientes.
Entre los beneficios de ofrecer una excelente experiencia a los clientes destacan los siguientes:
Estudiar customer experience management es fundamental para trabajar en un mercado laboral en el que las empresas buscan mejorar la retención de clientes, humanizar la marca, innovar. El customer experience management permite a la compañía acompañar al cliente en todo momento, con el fin de crearle una inmejorable experiencia y, de esta manera, conseguir que su recuerdo de marca sea positivo.
Con la Especialidad en Customer Experience podrás complementar tus conocimientos de marketing, gestión de empresas o emprendimiento con una especialización básica que te permita conocer el área de la Experiencia de Cliente, tan relevante en nuestros días en empresas de todas las industrias, haciendo especial énfasis en los campos User Experience (UX) y User Interface (UI), así como en la aplicación en esta área de la inteligencia artificial y otras tecnologías rompedoras como Blockchain, Internet of Things o la Realidad Aumentada.
Arturo Guerrero, Client Executive for Banco Santander at IBM y docente asociado en EUDE, afirma que es necesario apostar por este tipo de educación. “Sinceramente es necesario, la experiencia de usuario ya no es solo algo del departamento de marketing, ni mucho menos, es un departamento que abarca a toda la empresa, que tiene su propio responsable en el consejo de administración y una entidad suficiente como para que existan titulados específicos”.
Muchas veces nos tomamos muy en serio nuestro trabajo y nos terminamos creyendo que necesitamos triunfar en nuestras negociaciones u oportunidades laborales para ser feliz.
Para todos es muy importante aprender a aplicar el desapego profesional en aquellas situaciones que te generan estrés. Por ejemplo, esto se ve en una negociación o en una oportunidad laboral, si vas con necesidad y no has trabajado el desapego, llegarás con un estado emocional inadecuado que te pondrá en una postura de desventaja, delatada por tu lenguaje no verbal.
Esto ocurre también en el ámbito de las ventas. Cuando vas con esa actitud y pones el foco en ti, y el cliente nota que está con un vendedor que ofrecería cualquier cosa con total de llegar a sus objetivos. Otro claro ejemplo son las entrevistas de trabajo, se demuestra la necesidad que tienes, por lo tanto tu valor de mercado se devalúa y puede que no se aprecie tu nivel profesional.
Sin embargo, en lugar de demostrar ese apego, hay que aplicar una actitud positiva inteligente y convencerse de que eres un gran profesional, que si no trabajas allí, no va a pasar nada, porque seguro que se presentan otras oportunidades laborales. Pero a la vez, hay que demostrar que te has interesado en ellos y te has informado sobre cómo puedes aportar valor a su empresa. Si vas con esa actitud de desapego, pero con ilusión, tus opciones de llegar a un acuerdo son mucho más elevadas que si te presentas desde la necesidad.
Ser perseverante en el trabajo y demostrar una actitud positiva inteligente ante situaciones laborales, mejorará la imagen que los demás tienen de ti. Desde EUDE Business School os traemos una serie de consejos para hacer frente a las oportunidades laborales sin miedo y sin estrés:
1 Eres un gran profesional
Si no trabajas en la empresa que deseas es porque seguro que te esperan otras oportunidades. Concéntrate en aquello que depende ti, demuestra que te has interesado en ellos y te has informado sobre cómo puedes aportar valor a su empresa.
2 Aprende de los contratiempos
Cuando se presente en tu vida un contratiempo, descubre la oportunidad que ofrece y aprende del mismo con la finalidad de mejorar. No se trata de un fracaso, es un nuevo aprendizaje del que adquirirás nuevos conocimientos.
3 Potencia la perseverancia confiando en ti
Ser perseverante en tu trabajo, teniendo confianza en tus proyectos, mejorará la imagen y percepción que los demás tienen de ti.
2020 ha sido un año duro, lleno de transformación digital forzada, un mercado digital que cambia rápidamente, y posiblemente tanta incertidumbre como la que hemos estado enfrentando en los últimos 12 meses. Según el 4º Estudio Índice de Madurez Digital de las Empresas 2020, el 74% de las empresas han acelerado su Hoja de Ruta de Transformación Digital y el 62% han incrementado su presupuesto destinado a tecnología y a proyectos de la Transformación Digital por la crisis sanitaria.
Además, el Índice de Transformación Digital de Dell 2020 indica que «demasiados pocos socios tecnológicos» es un obstáculo común para el éxito de la transformación digital para más del 20% de las empresas encuestadas. Esto significa que 1 de cada 5 empresas no cree tener los ecosistemas de socios adecuados para permitir el éxito de la transformación.
Las transformaciones digitales suelen comenzar como una respuesta a los cambios en los hábitos o preferencias de los consumidores y las empresas recurren a la tecnología para adaptarse. Pero la transformación digital no se limita solo a la tecnología; la gente también está involucrada. Acelerar el proceso requiere que las empresas se concentren en algunas áreas clave.
Con nuestro Máster en Transformación Digital aprenderás las principales técnicas y fórmulas actuales que servirán como llave para abordar la digitalización de un negocio, desarrollando estrategias y metodologías que nos acerquen a la consecución de objetivos de negocio de una manera eficiente y operativa.
Las finanzas no siempre son fáciles de llevar y entender. Muchas veces debemos recurrir a contables o gestorías para que nos lleven nuestras finanzas y desentendernos de trámites engorrosos como la declaración de la renta, el pago del IVA en caso de los negocios, entre otras gestiones. En este post hablaremos sobre plataformas contables que nos pueden facilitar la tarea sin tener que recurrir a terceros.
Para llevar la contabilidad no es imprescindible que manejes un programa o una aplicación. Puedes hacerlo de una manera sencilla mediante tablas impresas en papel. Ahora bien, emplear una app o herramienta digital te va a facilitar el seguimiento y podrás relacionar datos generalmente de una forma más cómoda.
En este sentido, las plataformas digitales son herramientas que facilitan las actividades del día a día y en esta coyuntura no es la excepción. Para estos casos las plataformas digitales contables también son una alternativa que le permitirá mejorar tanto sus finanzas como su vida de contribuyente. Otra alternativa es utilizar plataformas con distintas funcionalidades de contabilidad y facturación. Suelen contar con tarifas por módulos que se adaptan a las herramientas que son útiles a cada usuario.
Visionwin Contabilidad
Programa de contabilidad gratuito que se orienta a pequeñas y medianas empresas ofreciendo como gran rasgo diferenciador un uso muy intuitivo, incluso para quienes no tienen experiencias en las lides de la contabilidad, y una total configuración previa, para no dedicar más tiempo del debido a la preparación previa.
KEME Contabilidad
Se trata de una aplicación de código abierto para llevar la contabilidad de una empresa mediante una interfaz agradable y unas funciones potentes. Se integra perfectamente en entornos de ventadas Linux y, también, en Windows. Es multipuesto, multiempresa y se encuentra liberado sin ninguna limitación.
SeniorConta
Una aplicación que permite llevar a cabo una contabilidad básica de cualquier empresa con la posibilidad de añadir opciones a la versión gratuita. Permite visualizar y disponer de informes de todo tipo como el balance de comprobación, los extractos del mayor, la impresión del diario o los modelos de las cuentas anuales según estipula el actual Plan General Contable. A
Nuestro Máster en Finanzas y Dirección Financiera aporta los conocimientos fundamentales para que el alumno pueda desarrollar su carrera profesional en entidades financieras, así como para realizar inversiones personales y funciones de asesoramiento financiero.