Dejar de “usar” la IA para empezar a “entrenarla”: Manual de eficiencia para líderes

Alguna vez te has preguntado…

 

Todo el mundo habla de IA, pero solo el 31% de los profesionales sabe realmente cómo integrarla en su flujo de trabajo diario para obtener resultados tangibles.

 

Peor aún: según el último informe de Microsoft y LinkedIn, el 71% de los directivos ya prefiere contratar a alguien con menos experiencia pero con habilidades en IA, que a un experto que no sepa usarla.

 

Estas son las bases que debes tener en cuenta para dejar de “chatear” y empezar a “entrenar”

ÍNDICE

  1. ¿IA o humano? El fin del debate sobre la originalidad
  2. La inversión real: Cómo se entrena un agente paso a paso
  3. Olvida el “prompt”, busca el “contexto” (RAG)
  4. Más allá de Microsoft y ChatGPT: Tu caja de herramientas
  5. El “cómo se hace”: La experiencia EUDE en las oficinas de Microsoft
  6. Conclusión: El futuro pertenece a quienes saben entrenar la IA

 

1. ¿IA o humano? El fin del debate sobre la originalidad

No se trata de quién es más creativo, sino de quién es más eficiente en las tareas que consumen tu energía. Un agente entrenado con tus datos y tu tono de marca puede analizar riesgos o redactar informes con una precisión que el ojo humano pierde por fatiga. La IA no sustituye tu brillo, lo protege al liberarte de la carga cognitiva.

 

Según el Work Trend Index de Microsoft, el 68% de los usuarios afirma que la IA mejora la calidad de su trabajo al permitirles centrarse en tareas de alto valor, eliminando el “ruido” administrativo.

 

2. La inversión real: Cómo se entrena un agente paso a paso

Hablar de inteligencia artificial ya no significa imaginar robots futuristas ni sistemas imposibles de entender. Hoy, entrenar un agente de IA se parece mucho más a enseñar a un nuevo miembro de tu equipo que a programar líneas infinitas de código. La verdadera inversión no está únicamente en la tecnología, sino en la calidad de la información, el contexto y las instrucciones que recibe el sistema.

 

Muchas empresas creen que implementar IA requiere grandes departamentos técnicos o desarrolladores especializados. Sin embargo, herramientas como Microsoft Copilot, ChatGPT, Claude o Copilot Studio han democratizado el acceso a esta tecnología, permitiendo que cualquier profesional pueda crear asistentes inteligentes adaptados a su negocio en cuestión de horas.

 

2.1. Qué significa realmente “entrenar” una IA

Cuando hablamos de “entrenar” un agente, no nos referimos necesariamente a desarrollar un modelo desde cero como hacen las grandes tecnológicas. En el entorno empresarial, entrenar una IA significa enseñarle cómo funciona tu empresa, cuáles son tus procesos y qué tipo de respuestas esperas de ella.

 

La diferencia entre una IA genérica y un agente realmente útil está en el contexto. Un sistema sin información específica responde de forma amplia y superficial; uno entrenado con tus documentos, manuales y objetivos puede convertirse en un verdadero asistente operativo capaz de analizar datos, generar informes o automatizar tareas complejas.

 

En otras palabras, la IA no sustituye el conocimiento humano: lo amplifica.

 

2.2. Fase de carga: creación de la base de conocimiento

El primer paso consiste en alimentar al agente con información relevante. Esta fase se conoce como Knowledge Base y funciona como la memoria del sistema.

 

Aquí se incorporan documentos internos, políticas de empresa, históricos de ventas, bases de datos, manuales operativos, catálogos de productos o incluso conversaciones frecuentes con clientes. La IA deja de “inventar” respuestas y empieza a trabajar con información real de la organización.

 

Por ejemplo, un departamento financiero puede cargar reportes de gastos y previsiones económicas para que el agente detecte desviaciones automáticamente. Del mismo modo, un equipo de marketing puede entrenar una IA con el tono de marca, campañas anteriores y objetivos comerciales para generar contenido alineado con la identidad corporativa.

 

Cuanto más precisa y estructurada sea esta información, más fiable será el rendimiento del agente.

 

2.3. Fase de instrucción: definición de rol y objetivos

Una vez creada la base de conocimiento, llega el momento de definir el comportamiento del agente mediante instrucciones claras, conocidas como System Prompt.

 

En esta etapa se establece quién es la IA, qué función cumple y cómo debe actuar. No basta con pedirle “ayúdame”; hay que marcar objetivos concretos y reglas específicas.

 

Por ejemplo:

“Eres un analista financiero especializado en detectar desviaciones superiores al 5% en los informes mensuales y debes presentar conclusiones ejecutivas claras y breves”.

O también:

“Eres un asistente académico que responde dudas de alumnos utilizando únicamente la información proporcionada por la institución”.

Este proceso es fundamental porque convierte una herramienta generalista en un agente especializado capaz de trabajar con criterios definidos y adaptados a las necesidades reales de la empresa.

 

2.4. Fase de testeo y mejora continua

Entrenar una IA no es un proceso cerrado, sino evolutivo. Una vez configurado el agente, comienza la fase de pruebas.

 

Aquí se realizan preguntas de control, simulaciones y casos reales para comprobar si el sistema responde correctamente. Si la IA ofrece respuestas ambiguas o poco precisas, se ajustan las instrucciones o se amplía la base de conocimiento.

 

La clave está en entender que un agente inteligente funciona como cualquier software empresarial: mejora con el uso y con la retroalimentación constante.

 

Las organizaciones que obtienen mejores resultados no son necesariamente las que tienen más tecnología, sino las que dedican tiempo a optimizar sus procesos y enseñar correctamente a sus agentes.

 

2.5. Impacto en productividad según MIT Sloan

El impacto de esta transformación ya se refleja en estudios académicos y empresariales. Un informe de MIT Sloan School of Management señala que los profesionales que integran agentes de IA en su flujo de trabajo pueden aumentar su productividad hasta en un 40% respecto a quienes no utilizan estas herramientas.

 

La razón es sencilla: la IA elimina gran parte de la carga operativa y administrativa que consume tiempo y energía mental. En lugar de dedicar horas a buscar información, redactar documentos o analizar datos repetitivos, los equipos pueden concentrarse en tareas de mayor valor estratégico como la creatividad, la toma de decisiones y la innovación.

 

En definitiva, la verdadera ventaja competitiva no está en usar inteligencia artificial de manera ocasional, sino en aprender a entrenarla para que trabaje con el mismo contexto y objetivos que tu organización.

 

3. Olvida el “prompt”, busca el “contexto” (RAG)

El mayor error es pensar que necesitas ser un “mago de las palabras” (Prompt Engineer). La realidad es más simple: la IA es tan inteligente como los datos a los que tiene acceso.

La técnica ganadora es el RAG (Retrieval-Augmented Generation). En lugar de escribir un prompt larguísimo intentando explicarle todo a la IA, la “conectas” a tu biblioteca de archivos (SharePoint, Notion o Drive).

 

Cuando le haces una pregunta, la IA busca primero en tus documentos y luego redacta la respuesta. Es la diferencia entre preguntarle a un extraño en la calle o preguntarle a tu mejor empleado que tiene el manual en la mano.

 

Stanford University destaca que el uso de sistemas RAG reduce las “alucinaciones” (mentiras de la IA) en más de un 80%, haciendo que la tecnología sea segura para el uso empresarial.

 

4. Más allá de Microsoft y ChatGPT: Tu caja de herramientas

Dependiendo de tu tarea, hay un ecosistema esperándote. No te limites a lo que conoce todo el mundo:

 

El “cómo se hace”: La experiencia EUDE en las oficinas de Microsoft

 

No es lo mismo leer sobre IA que sentarse en las oficinas de Microsoft a construirla. Recientemente, alumnos de los másteres de Marketing Digital y Big Data de EUDE Business School participaron en un Hackathon exclusivo donde pasaron de la teoría a la automatización real.

 

La IA más potente no es la más genérica, sino la que mejor conoce tus flujos de trabajo. Como se demostró en esta jornada, el talento del futuro no es saber código, sino saber dirigir a la tecnología.

 

¿Cómo lo hicieron y qué nos enseña sobre el entrenamiento de agentes?

 

El proyecto se centró en utilizar Microsoft Copilot para crear un acompañante digital que no solo responde dudas, sino que guía al estudiante. Los pasos clave que siguieron (y que tú puedes replicar) fueron:

 

  1. Diseño de la Experiencia: En lugar de un buscador de información, los alumnos definieron un “copiloto”. Su objetivo era resolver fricciones: desde dudas sobre el campus hasta apoyo en contenidos académicos complejos.
  2. Entrenamiento con contexto académico: La clave fue alimentar a #Copilot con la estructura y necesidades reales del alumnado de EUDE. Esto permite que el agente entienda el contexto del estudiante y ofrezca respuestas personalizadas, no genéricas.
  3. Implementación con Copilot Studio: Utilizaron la potencia de Microsoft para que el agente fuera capaz de interactuar de forma natural, demostrando que la IA puede ser el puente perfecto entre la institución y el alumno.

 

Este proyecto demuestra que entrenar a un agente no es un ejercicio técnico, sino humano. Los alumnos de EUDE no solo usaron tecnología; diseñaron una solución que optimiza el tiempo del estudiante y mejora su aprendizaje.

 

El futuro pertenece a quienes saben entrenar la IA

En definitiva, la inteligencia artificial ya no es una promesa de futuro, sino una ventaja competitiva del presente. La diferencia no está en usar ChatGPT ocasionalmente, sino en aprender a entrenar agentes capaces de comprender el contexto, los procesos y las necesidades reales de un negocio.

 

Las empresas y profesionales que integren la IA en su flujo de trabajo no solo ahorrarán tiempo, sino que podrán centrarse en aquello que realmente aporta valor: la estrategia, la creatividad y la toma de decisiones.

 

Como demostraron los alumnos de EUDE en Microsoft, el verdadero potencial de esta tecnología no reside en sustituir al talento humano, sino en potenciarlo. Porque el futuro no pertenece a quienes más saben de IA, sino a quienes saben dirigirla para transformar ideas en resultados

30 años de EUDE: Cómo consolidar una marca a lo largo del tiempo

Este mes de abril EUDE cumple 30 años de historia. Desde su fundación en 1996 la Escuela Europea de Dirección y Empresa ha sabido adaptarse a los cambios del entorno educativo y empresarial, incorporando nuevas metodologías, formatos y enfoques, sin perder su compromiso con la formación de calidad y el desarrollo profesional.

 

No se trata solo de haber estado presentes durante tres décadas, sino de haber construido una identidad reconocible, basada en la consistencia, la adaptación y un propósito claro: aportar valor real a quienes confían en la institución.

 

Pero…¿cómo hemos llegado hasta aquí? La respuesta no tiene que ver con el paso del tiempo, sino con qué haces con ese tiempo.

 

A lo largo de los años, hay varios factores que se repiten en aquellas marcas que logran mantenerse relevantes.

 

ÍNDICE

  1. Consistencia estratégica: coherencia de marca en todos los touchpoints
  2. Adaptabilidad basada en insights: evolución guiada por datos
  3. Propósito traducido en posicionamiento diferencial
  4. Visión a largo plazo: construcción de brand equity
  5. Gestión activa del funnel: de awareness a loyalty
  6. Content strategy: construir relato, no solo campañas
  7. Experiencia de marca (CX): alineación entre promesa y delivery
  8. EUDE: 30 años formando a los líderes del futuro

 

1. Consistencia estratégica: coherencia de marca en todos los touchpoints

No se trata solo de “mantener el mismo mensaje”, sino de trabajar con un sistema de marca bien definido: propuesta de valor clara, arquitectura de marca sólida y guidelines aplicadas de forma rigurosa.

 

Las marcas consolidadas aseguran coherencia en todos los puntos de contacto (web, campañas, CRM, social, atención comercial), alineando tono, narrativa y promesa de marca. Esto reduce fricción cognitiva y refuerza el reconocimiento (brand recall y brand recognition).

 

2. Adaptabilidad basada en insights: evolución guiada por datos

La adaptación efectiva no es reactiva, sino informada. Las decisiones estratégicas deben apoyarse en datos estructurados y análisis continuo.

 

Según McKinsey & Company, las organizaciones que utilizan datos de cliente de forma intensiva tienen 23 veces más probabilidades de adquirir clientes y 6 veces más de retenerlos. Esto incluye el uso de first-party data, análisis de comportamiento y modelos predictivos.

 

Además, herramientas como el social listening permiten capturar señales débiles del mercado. Estudios de Deloitte muestran que las compañías orientadas a insights superan en rendimiento a sus competidores en términos de crecimiento y rentabilidad.

 

Las marcas que perduran no siguen tendencias de forma oportunista: las filtran a través de su estrategia y las integran solo si refuerzan su posicionamiento.

 

3. Propósito traducido en posicionamiento diferencial

El propósito solo genera valor cuando se traduce en una ventaja competitiva tangible y relevante para el cliente.

 

El estudio global de Kantar sobre Meaningful Brands indica que las marcas percibidas como relevantes y con propósito claro crecen significativamente más rápido y generan mayor lealtad. Sin embargo, más del 70% de las marcas podrían desaparecer sin que a los consumidores les importara, lo que evidencia la falta de diferenciación real.

 

Trabajar con frameworks como el Value Proposition Canvas o el brand positioning statement permite traducir ese “por qué” en una propuesta concreta.

 

4. Visión a largo plazo: construcción de brand equity

El crecimiento sostenible no se basa únicamente en performance a corto plazo, sino en la acumulación de valor de marca.

 

El trabajo de Les Binet y Peter Field demuestra que las estrategias más efectivas equilibran inversión entre branding y performance, recomendando aproximadamente un 60% en construcción de marca y 40% en activación.

 

Además, estudios de Institute of Practitioners in Advertising evidencian que las campañas orientadas a marca generan efectos más duraderos y multiplicadores en el tiempo.

 

El brand equity actúa como un activo acumulativo: mejora la elasticidad de precio, reduce el coste de adquisición y aumenta la resiliencia competitiva.

 

5. Gestión activa del funnel: de awareness a loyalty

La marca debe acompañar al usuario en todo el customer journey, con estrategias diferenciadas por etapa.

El modelo de funnel se ha sofisticado, pero sigue siendo relevante. Según Google, el comportamiento actual incluye múltiples puntos de contacto y micro-momentos que influyen en la decisión.

 

Estudios de HubSpot muestran que las empresas que gestionan activamente todo el funnel obtienen mayores tasas de conversión y retención.

 

Las marcas consolidadas diseñan experiencias específicas para cada fase, optimizando el customer journey de forma integral.

 

6. Content strategy: construir relato, no solo campañas

El contenido no es táctico: es estructural.

 

Según el Content Marketing Institute, las empresas con una estrategia de contenido documentada son significativamente más efectivas que aquellas que operan de forma ad hoc.

 

Esto implica definir:

 

Además, el contenido sostenido en el tiempo mejora el posicionamiento orgánico y reduce la dependencia de paid media.

 

Las marcas fuertes no interrumpen: construyen conversación y significado a largo plazo.

 

7. Experiencia de marca (CX): alineación entre promesa y delivery

El branding se valida en la experiencia. La percepción de marca está directamente influida por la interacción real con el producto o servicio.

 

Según PwC, el 73% de los consumidores considera la experiencia como un factor clave en sus decisiones de compra, pero solo una minoría percibe que las empresas cumplen sus expectativas.

 

La gestión de CX implica trabajar métricas como:

 

Además, estudios de Forrester muestran que las empresas líderes en experiencia de cliente crecen más rápido y tienen mayor fidelidad.

 

Cuando la promesa de marca y la experiencia están alineadas, se genera confianza, repetición y recomendación.

 

EUDE, 30 años formando a los líderes del futuro

En este sentido, el caso de EUDE es un ejemplo de cómo una marca puede consolidarse a lo largo del tiempo manteniendo su esencia mientras evoluciona.

 

Este recorrido no es fruto de una estrategia puntual, sino de una construcción progresiva, donde cada etapa ha contribuido a fortalecer la marca. Así es como nos hemos convertido en una de las escuelas de referencia en Madrid avalada por los rankings FSO, QS o El Mundo.

 

Celebrar 30 años no es solo mirar atrás, sino entender todo lo que ha hecho posible llegar hasta aquí: decisiones coherentes, capacidad de adaptación y una visión clara de futuro.

 

Porque, al final, las marcas que perduran no solo se construyen bien. Se construyen con propósito… y con personas que creen en él cada día.

Data-driven marketing: estrategias basadas en datos para mejorar la satisfacción del cliente

En un entorno digital altamente competitivo, las empresas ya no pueden basar sus decisiones únicamente en la intuición. El data-driven marketing (marketing basado en datos) surge como una estrategia clave que utiliza información recopilada de los clientes para diseñar acciones más precisas, personalizadas y eficaces.

 

El objetivo principal es mejorar la experiencia del cliente, aumentando su satisfacción y fidelización mediante el análisis de datos en cada punto de contacto.

 

ÍNDICE

  1. ¿Qué es el Data-Driven Marketing?
  2. Estrategias clave basadas en datos
  3. Beneficios para la satisfacción del cliente
  4. Retos y consideraciones
  5. Conclusión
  6. Formación con enfoque práctico: el caso de EUDE Business School

 

 

1. ¿Qué es el Data-Driven Marketing?

El data-driven marketing consiste en la recopilación, análisis e interpretación de datos para tomar decisiones estratégicas en marketing.

Estos datos pueden provenir de múltiples fuentes:

Gracias a tecnologías como el Big Data y la inteligencia artificial, las empresas pueden comprender mejor a sus clientes y anticiparse a sus necesidades.

 

2. Estrategias clave basadas en datos

2.1 Personalización avanzada

Consiste en adaptar contenido, productos o mensajes a cada usuario:

Ejemplo: Amazon muestra productos basados en compras anteriores.

El impacto principal es una mayor relevancia de las interacciones, lo que incrementa la satisfacción del cliente.

 

 

2.2 Segmentación inteligente

Los clientes se agrupan según:

Esto permite diseñar campañas más eficaces y dirigidas.

Ejemplo: Spotify segmenta usuarios para ofrecer playlists personalizadas.

 

 

2.3 Análisis del customer journey

Permite entender todo el recorrido del cliente:

Este análisis permite optimizar la experiencia y eliminar obstáculos en el proceso.

 

 

2.4 Automatización del marketing

Uso de herramientas que ejecutan acciones de forma automática:

El resultado es una mayor eficiencia operativa y una mejora en la experiencia del cliente.

 

 

2.5 Predicción del comportamiento

Mediante modelos de inteligencia artificial se puede:

Ejemplo: Netflix predice el contenido que puede interesar al usuario.

Esto permite ofrecer una experiencia más proactiva y personalizada.

 

 

2.6 Escucha activa y análisis de feedback

Incluye el análisis de:

Esto permite mejorar continuamente productos, servicios y procesos.

Contenido del artículo

3. Beneficios para la satisfacción del cliente

El uso de datos aporta múltiples ventajas:

Como resultado, se incrementa la satisfacción del cliente, su fidelización y el valor a largo plazo.

 

4. Retos y consideraciones

A pesar de sus ventajas, el data-driven marketing presenta algunos desafíos:

Las empresas deben garantizar un uso responsable, transparente y seguro de los datos.

 

5. Conclusión

El data-driven marketing representa una evolución fundamental en la forma en que las empresas interactúan con sus clientes. Gracias al uso estratégico de los datos, es posible ofrecer experiencias más relevantes, personalizadas y satisfactorias.

 

En un entorno donde el cliente es cada vez más exigente, las estrategias basadas en datos se han convertido en una necesidad para competir eficazmente y generar valor sostenible.

 

EUDE, formación con enfoque práctico

En EUDE Business School, dentro del Máster en Marketing Digital, se proporciona una formación orientada al uso de herramientas y metodologías propias del data-driven marketing. A lo largo del programa, los estudiantes adquieren competencias en analítica web, gestión de datos, automatización del marketing y uso de plataformas digitales que permiten diseñar estrategias basadas en información real del cliente.

 

Este enfoque práctico facilita la comprensión del comportamiento del consumidor, la optimización de campañas y la mejora de la experiencia del cliente, preparando a los alumnos para afrontar los retos actuales del entorno digital con una visión estratégica y basada en datos.

¿Cómo sería un día funcionando solo con energías renovables?

La transición hacia un modelo energético descarbonizado no depende únicamente de instalar paneles solares o parques eólicos. Implica rediseñar por completo cómo generamos, distribuimos, almacenamos y consumimos la energía.

Tal como plantea la infografía de EUDE , cada acción cotidiana tiene una huella energética. La clave está en integrar tecnologías renovables, sistemas de almacenamiento y soluciones de eficiencia energética dentro de un ecosistema inteligente.

Veamos cómo se traduce esto en un día real.

 

Cada acción diaria consume energía (y puede ser renovable)

 

Tal como muestra la infografía de EUDE , desde que te despiertas hasta que te acuestas, cada gesto cotidiano requiere energía. La diferencia no está en el consumo, sino en el origen.

 

7:00 – Generación distribuida y autoconsumo energético

Durante la noche, la demanda eléctrica se mantiene estable gracias a una combinación de tecnologías:

El simple gesto de cargar un móvil implica el uso de energía previamente gestionada dentro de una red eléctrica cada vez más descentralizada.

Aquí entra en juego el concepto de generación distribuida, donde los consumidores también son productores (prosumidores), optimizando el autoconsumo y reduciendo pérdidas en transmisión.

 

8:00 – Ducha y desayuno: eficiencia energética en casa

El calentamiento de agua sanitaria representa uno de los mayores consumos energéticos residenciales. Técnicamente, hablamos de una demanda térmica que puede cubrirse mediante:

La clave está en reducir la intensidad energética mediante aislamiento, envolvente térmica eficiente y sistemas de control.

Aquí, la eficiencia energética no solo reduce consumo, sino que mejora el rendimiento global del sistema energético.

 

10:00 – Consumo eléctrico y PPAs corporativos

El consumo energético en entornos laborales está migrando hacia modelos más sostenibles gracias a instrumentos como:

Algunas empresas han alcanzado el 100% de electricidad renovable mediante estrategias combinadas de generación propia y contratación externa.

Esto ha generado una fuerte demanda de perfiles especializados en mercados energéticos y regulación.

 

14:00 – Transporte: movilidad sostenible sin combustibles fósiles

El sector transporte es responsable de una parte significativa de las emisiones globales de CO₂, lo que lo convierte en uno de los focos prioritarios dentro de la transición energética. A diferencia de la generación eléctrica, su descarbonización implica retos estructurales más complejos, ya que combina infraestructuras, hábitos de consumo y tecnología.

El cambio de modelo pasa, en primer lugar, por la electrificación del transporte, especialmente en entornos urbanos. Los vehículos eléctricos (EVs) permiten sustituir el uso directo de combustibles fósiles por electricidad que, si proviene de fuentes renovables, reduce drásticamente la huella de carbono del sistema.

Sin embargo, el verdadero avance no está solo en el vehículo, sino en su integración dentro del sistema energético:

Además, la electrificación del transporte público (metros, tranvías, autobuses eléctricos) permite reducir emisiones a gran escala, mejorando la eficiencia energética por pasajero transportado.

 

Transporte más allá

 

Para distancias largas o sectores difíciles de electrificar, como el transporte pesado, marítimo o aéreo, están emergiendo soluciones complementarias:

Tal como sugiere la infografía , la movilidad sostenible también incluye estrategias de menor intensidad tecnológica pero alto impacto:

La movilidad sostenible es una de las tendencias con mayor crecimiento y demanda laboral en el sector.

 

20:00 – Cena y ocio: el reto del almacenamiento energético

El pico de consumo nocturno plantea desafíos técnicos relevantes:

 

Las soluciones pasan por:

 

Esto permite optimizar el despacho energético y garantizar la seguridad del suministro.

 

¿Qué pasa por la noche? Mitos sobre las energías renovables

Uno de los mitos más extendidos es que sin sol no hay energía.

La realidad, como refleja la infografía, es otra:

La clave no es una sola fuente, sino la combinación de varias.

 

Un modelo energético que ya es presente

Cada vez más ciudades se acercan a un modelo 100% renovable. No hablamos de un escenario lejano, sino de una realidad en construcción.

La transición hacia energías limpias, la digitalización y la eficiencia están generando nuevas oportunidades profesionales en todo el mundo.

Máster en Energías Renovables y Eficiencia Energética de EUDE

El crecimiento del sector exige perfiles especializados capaces de diseñar, implementar y gestionar soluciones energéticas sostenibles.

El Máster en Energías Renovables y Eficiencia Energética de EUDE está orientado a formar profesionales con una visión práctica y estratégica del sector, abordando áreas como:

EUDE apuesta por una formación alineada con los grandes retos globales. Su área de medioambiente integra sostenibilidad, innovación y negocio, preparando perfiles capaces de liderar la transición ecológica en distintos sectores. EUDE Business School es una institución internacional con enfoque práctico y conexión directa con el entorno empresarial. Su objetivo es formar profesionales preparados para afrontar los cambios del mercado laboral, especialmente en sectores clave como la energía, la sostenibilidad y la transformación digital.

 

El petróleo vuelve al centro del tablero geopolítico — y con él, los riesgos para la competitividad internacional

Abraham Lozano, director del Máster en Comercio Internacional, Logística y Negocios Internacionales de EUDE, analiza la crítica situación del petróleo a nivel global.

 

Últimamente, no puedes abrir una noticia económica sin encontrarte con una cifra que suena a alerta: el barril de Brent superó los 119 dólares, y el WTI se acercó a los 96, tras una jornada en la que los precios del crudo subieron más del 25%. Una sacudida de esas dimensiones no es solo un dato de mercado. Es un síntoma.

 

Y el síntoma de que, una vez más, el sistema energético global está al borde de su resistencia. Basta una señal de tensión en un punto estratégico —como el estrecho de Ormuz— para que los mercados reaccionen con velocidad y nervio. Y con razón: por allí pasa el 20% del petróleo que consume el mundo. Cualquier amenaza de interrupción, real o percibida, se traduce al instante en volatilidad, especulación y ajustes de precios.

 

Pero esta vez, el impacto va más allá del surtido. No se queda en el coste de la gasolina o en la factura de la electricidad. Está comenzando a filtrarse en la estructura profunda de la producción industrial, y en particular, en los grandes proyectos internacionales que muchas empresas españolas lideran en América Latina, África o Oriente Medio.

 

Según análisis recientes de Empresa Exterior, el encarecimiento del crudo está arrastrando alza los costes de materiales clave: cemento, aluminio, acero. No son solo materias primas. Son los cimientos de los proyectos llave en mano que exportamos. Y ahora, su producción y transporte se han vuelto más caros, no por decisiones de mercado, sino por una crisis energética que no controlamos.

 

Para una economía como la española, que importa el 99,6% del petróleo que consume, estas tensiones no son abstractas. Son directas. Y se pagan en márgenes, en planificación, en competitividad. Muchas empresas ya están revisando presupuestos cerrados, renegociando plazos, o postergando decisiones. Porque cuando el costo de entrada se mueve sin aviso, lo que parecía viable ayer, hoy ya no lo es.

 

Y aquí entra el problema de fondo: la dependencia energética como vulnerabilidad estratégica. Mientras regiones como partes de Asia cuentan con estructuras más diversificadas o acceso a reservas propias, Europa sigue expuesta. Y no solo al precio del crudo, sino al de la logística, al del gas (el TTF ya acumula subidas superiores al 10%), al del transporte marítimo. Todo se encarece, todo se ralentiza.

 

Si esta situación se prolonga —y no hay señales claras de que vaya a remitir—, no estamos ante una crisis puntual, sino ante la posibilidad de un escenario mucho más complejo: volatilidad sostenida, presión inflacionaria persistente, y una ralentización del crecimiento global. Un cóctel que pone en jaque la previsibilidad, y por tanto, la capacidad de competir en mercados internacionales.

 

En este contexto, la seguridad energética deja de ser un tema técnico para convertirse en una pieza central de la estrategia comercial. No se trata solo de tener energía. Se trata de tener estabilidad, previsibilidad y margen de maniobra. Porque hoy, más que nunca, quien controla su exposición al riesgo energético, controla su capacidad de competir.

 

El estrecho de Ormuz sigue siendo noticia. Pero la verdadera pregunta no es solo si el crudo pasará. Es qué tan preparados estamos para operar en un mundo donde el precio del crudo ya no es una variable más, sino un detonante.

 

Y esa, es una conversación que no puede quedarse solo en los despachos de política energética. Tiene que estar en cada sala de dirección que planifica una exportación, un proyecto, una inversión en el exterior.

 

Abraham Lozano, Director del Máster en Comercio Internacional, Logística y Negocios Internacionales de EUDE Business School.

 

Trabajar en las empresas que admiras es posible

Cómo construir visibilidad, cercanía y pruebas antes de aplicar

Trabajar en una empresa que admiras no suele depender tanto de tener contactos o experiencia como de entender cómo funciona realmente el proceso desde dentro.

La mayoría de personas cree que el camino es sencillo: encontrar una oferta, enviar el CV en Linkelnd y esperar. Pero ese enfoque tiene un problema evidente: te convierte en un perfil más entre cientos o miles. Y cuando compites en igualdad de condiciones, sin señales claras que te diferencien, lo normal es no destacar.

La clave está en entender que las empresas no seleccionan únicamente en base a lo que dices que sabes hacer, sino en base a lo que pueden ver. Es decir, no eligen promesas, eligen pruebas.

 

La idea clave

Entrar en una empresa que admiras no depende tanto de a quién conoces o cuánta experiencia tienes, sino de cómo te posicionas, lo que demuestras y el valor que eres capaz de aportar desde el primer momento.

 

El mito que te está frenando

Muchas personas creen que necesitan:

Pero la realidad es otra: las empresas buscan personas que resuelvan problemas, no simplemente perfiles “perfectos”.

 

5 estrategias que sí funcionan:

1.Deja de aplicar “a ciegas”

No envíes el mismo CV a 50 empresas.

En su lugar:

Calidad > cantidad

 

2. Piensa como alguien que ya trabaja ahí

Hazte esta pregunta: “Si ya estuviera dentro, ¿qué problema intentaría resolver?”

Luego:

 

3. Crea pruebas de trabajo (aunque no tengas experiencia)

No necesitas experiencia si puedes demostrar habilidades.

Ejemplos:

Esto vale mucho más que un CV vacío

 

4. Contacta de forma inteligente (sin pedir trabajo)

Evita el típico: “Hola, ¿tenéis trabajo?”

En su lugar:

Estás aportando valor antes de pedir nada.

 

5. Hazte visible (aunque seas principiante)

Empieza a construir presencia:

No necesitas ser experto, solo ser constante y auténtico.

 

La verdad incómoda

Sí, este camino requiere más esfuerzo que enviar CVs en masa.

Pero también tiene algo que el método tradicional no: Te diferencia completamente del resto

 

En resumen

Si quieres trabajar en una empresa que admiras:

 

Reto de esta semana

Elige una empresa que te encante y haz esto:

  1. Investiga su negocio

  2. Detecta una mejora

  3. Crea una propuesta simple (1–2 páginas o slides)

  4. Compártela con alguien de dentro

Si haces esto bien, no necesitarás contactos… porque empezarás a crearlos.

 

El papel de la formación en tu posicionamiento

En este proceso, también influye el entorno en el que te formas. Espacios como EUDE Business School no solo aportan conocimientos técnicos, sino que te acercan a la realidad del mercado, te conectan con profesionales en activo y te ayudan a entender cómo posicionarte mejor desde el principio. Porque no se trata solo de aprender, sino de saber cómo convertir ese aprendizaje en oportunidades reales.